Para disfrutar de una
inmersión y profundizar en el conocimiento del entorno que nos rodea
durante la misma, hay que tener en cuenta una serie de factores que determinan
la distribución de las especies, y por lo tanto, su conocimiento
nos sirve para poder predecir que tipos de especies nos vamos a encontrar
en un sitio concreto. Así, hay que tener en cuenta los siguientes
conceptos:
1.
Distribución Batimétrica.
La distribución batimétrica, se
refiere a una de las características de todo ecosistema marino,
que es la zonación, que establece por que las especies se distribuyen
en franjas más o menos regulares paralelas a la superficie. Así
y entendiendo como Litoral, a la zona de la costa que va desde donde hay
salpicaduras por encima de la superficie, hasta donde alcanzan las algas
multicelulares, por debajo de esta, se pueden distinguir las siguientes
subzonas:
Supralitoral: Es
la zona de salpicaduras.
Mediolitoral:
Zona de inmersión no permanente.
Infralitoral: Franja
que va desde la zona de inmersión continuada hasta la desaparición
de las fanerógamas (Posidonia) y algas fitófilas, es decir
las especies que necesitan de la luz para subsistir.
Circalitoral:
Alcanza desde donde acaban las fanerógamas y algas fitófilas
hasta donde hay algas multicelulares.
Los límites de esta subzonas no son regulares
y dependen de una serie de factores:
La fuerza
de las olas y las condiciones de luminosidad determinan que especies pueden
vivir en un sitio determinado.
2.
Iluminación.
Por su iluminación podemos distinguir
los siguientes tipos de ambientes:
Iluminado:
Fondos horizontales o no muy inclinados.
Medianamente umbrío:
Paredes verticales y recovecos rocosos no muy profundos.
Umbrío:
Cuevas y fondos profundos.
Si penetramos
en una cueva, aunque esté poco profunda comprobaremos que las especies
que la habitan cambian radicalmente con respecto a las del exterior.
3.
Hidrodinamismo.
El hidrodinamismo se refiere al movimiento del
agua, que tiene una gran influencia sobre que especies se pueden adaptar
a que sitios. Así podemos diferenciar entre hidrodinamismo:
Suave: Aguas
superficiales de bahías y calas cerradas aguas profundas sin
prácticamente corrientes.
Moderado:
Aguas superficiales de bahías y
calas abiertas.
Aguas de los tramos de costa no expuestos
a los vientos predominantes.
Aguas profundas con corrientes de fondo
más o menos constantes.
Fuerte:
Aguas de los tramos de costa expuestos
a los vientos predominantes.
Aguas profundas con fuertes corrientes de
fondo más o menos constantes.
En zonas
mas profundas y donde las corrientes son habituales predominan especies
que se alimentan de plancton en suspensión, ya que este es arrastrado
por las corrientes.
4.
Tipos geológicos de fondos.
El tipo de sustrato del fondo, también
condiciona que especies se pueden adaptar a que sitios. Se pueden distinguir
los siguientes tipos de fondos:
Afloramientos rocosos:
Continuidad de las zonas rocosas emergidas.
Gravas: Próximas
a las porciones rocosas litorales.
Arenas litorales:
Aportadas por el viento, la dinámica litoral o la erosión
de materiales litorales.
Fangos:
Limos y arcillas de origen terrígeno. Poco frecuentes en profundidades
inferiores a 20 o 25 metros.
Estériles
mineros: Procedentes de actividad minera reciente. Tienen una
distribución localmente importante.
Un Torpedo,
perfectamente adaptado a cazar camuflado bajo los fondos arenosos, nos sirve
de ejemplo para ilustrar como influye el tipo de fondo sobre las especies
que podemos encontrarnos.
5.
Unidades paisajísticas.
Como consecuencia de todos estos factores, y
en función de los que predominen se pueden definir las siguientes
unidades paisajísticas en las que se pueden observar las especies:
Fondos rocosos:
Zona de rompientes:
Se puede ver desde tierra y corresponde a una zona que queda sumergida
y al descubierto intermitentemente. Será mas ancha cuanto mayor
sea el oleaje. Predominan claramente las algas y en general especies
que se pueden agarrar firmemente a las rocas. Es una zona de hidrodinamismo
e iluminación muy fuertes con cambios frecuentes y drásticos
de temperaturas y otras condiciones, por lo que el número de
especies capaces de adaptarse es muy limitado.
Roca bien iluminada:
La gran luminosidad que domina este paisaje y el ya más débil
hidrodinamismo hace que el número de especies que se adaptan
a este ambiente sea mucho mayor y mucho más diverso.
Paredes verticales:
Paredes donde no hay una luminosidad directa pero tampoco una excesiva
oscuridad. Predominan los invertebrados y las algas, se extiende hasta
35 o 40 metros y las condiciones ambientales son relativamente estables.
Cuevas extraplomos y grietas:
Aparece allí donde la luz es escasa, cualquiera que sea su
profundidad, el hidrodinamismo suele estar amortiguado. Desaparece
la dominancia de las algas y toman el relevo peces que viven a su
cobijo e invertebrados.
Roca profunda:
Aquí, ya con luz e hidrodinamismo muy moderados dominan las
algas calcáreas y especies que se alimentan de partículas
en suspensión. Se desarrolla espectacularmente en zonas de
corrientes continuadas ya que el alimento aportado por estas es mucho
mayor.
Fondos arenosos:
Está formado por partículas sueltas de distinto tamaño.
La inestabilidad del terreno impide la proliferación de especies
que necesiten un sustrato firme. Predominan especies que viven debajo
del terreno o que se desplazan sobre el.
Arenas superficiales: Son
las playas influenciadas por el oleaje y los fondos próximos.
Destaca la ausencia casi total de algas y vegetales. El tamaño
de las partículas tiene una gran influencia sobre las especies
dominantes que en su mayoría viven enterradas bajo el sustrato
y preferentemente a una cierta profundidad, donde las condiciones
tienden a estabilizarse.
Céspedes y praderas:
El más típico es la pradera de Posidonia Oceánica,
que domina amplias zonas del Mediterráneo. Su función
es vital para fijar el sustrato, moderar el hidrodinamismo y proteger
las costas, además aporta la base para que se establezca un
ecosistema más complejo del que lo haría sobre la arena.
Permite una gran diversidad de especies de todo tipo. Tiene una enorme
capacidad para transformar sustancias minerales en materia orgánica,
básica para el desarrollo de otras especies que no son capaces
de hacerlo y requiere condiciones relativamente estables de hidrodinamismo
moderado, aguas claras y un sustrato donde poder extenderse.
Fondos detríticos:
Son zonas donde se acumulan los restos sólidos de las zonas
colindantes. Normalmente trozos de las estructuras calcáreas
de moluscos, crustáceos, equinodermos. etc. Predominan especies
que se agarran con facilidad al fondo o las que se arrastran sobre
el.
Masa de agua o Aguas
libres: La mayor parte del planeta está dominada por este
ambiente y en el se pueden distinguir entre dos categorías:
El plancton,
formado por animales y vegetales, normalmente diminutos, que solo
son capaces de controlar su profundidad.
El necton,
formado por peces, moluscos, reptiles y mamíferos, capaces
de desplazarse con independencia de las corrientes.
Los paisajes
rocosos son los más habituales para hacer las inmersiones, ya que
su fauna y flora es la más variada, debido a la diversidad de condiciones
luminosas y de hidrodinamismo.
En la foto, se muestra un grupo
de corvinas que nos hemos encontrado en un recodo a cubierto de las corrientes
En los extraplomos
se puede observar como la dominancia pasa de las algas a las anémonas
incrustantes.
Los paisajes
de arenas son aparentemente poco interesantes para el buceo. Sin embargo
si les dedicamos un par de inmersiones y tenemos un poco de paciencia,
empezaremos a observar especies muy diferentes de las que vemos normalmente
en otro tipo de paisajes.
En la foto un pez lagarto.
Las praderas
de Posidonia Oceánica dan cobijo a un sin fin de especies que viven
en su entorno.
Aunque
cerca de las costas la barracudas viven en aguas libres y se acercan al
litoral para cazar.
Navegación rápida:
Fotografías
Submarinas:
María Isabel Guerra Bouzas,
cámara Sea & Sea Motor Marine II-
Luis Mario
Barquín Solera,
cámara Sea &
Sea Motor Marine II-
Bibliografía:
El Ecosistema Marino Mediterráneo,
guía de su flora y faunapor Juan
Carlos Calvín Calvo.
Guía de la fauna y
la flora submarina del litoral mediterráneo continental español
por Manuel Gosálvez López, Francisco Fernández
Rubio y José Martín Martínez.
Fauna y flora de las costas
por Rosina Fechter, Jürke Grau y
Josef Reichholf.
Fondos Marinos de Murcia
por Juan Carlos Calvín Calvo.
Flora y Fauna submarina del
mar Mediterráneo por Matthias Bergbauer
y Bernd Humberg.