Para los amantes del
submarinismo, integrarse en el mar durante los cortos instantes que dura
una inmersión, es una experiencia que acaba quedándose corta.
Se dice que el nitrógeno absorbido mientras se bucea crea adicción,
pero solo es una manera de expresar que las sensaciones que se sienten
debajo del agua son de tal intensidad que repetirlas se acaba convirtiendo
en una necesidad vital.
Esto implica la dificultad de transmitirlas y explicarlas con
palabras, así como de mantenerlas vivas mientras estás fuera
del agua. Por eso, creo yo, que es tan frecuente que muchos submarinistas
acaben bajando siempre con una cámara fotográfica. En el
Club de Buceo Águilas, cada vez mas buzos se animan a bajarse una
cámara y subirse unas imágenes
Así, es mas fácil comentar las experiencias y compartirlas.
Espero que estas fotografías sean una buena muestra. |